martes, 28 de abril de 2009

Jamie Olivier por San Jordi

El 23 de abril, Día del Libro, se tiene por costumbre celebrarlo en Cataluña como Sant Jordi (San Jorge), en el que otrora las mujeres regalaban a su amado un libro y ellos les regalaban una rosa. Hoy en día las costumbres han cambiado y los roles, para tan hermosos y preciados regalos, se intercambian. Esta vez recibí los dos: ¡ la(s) rosa(s) y el libro! Mi amor por la cocina es total, no solo como comensal, sino también como cocinera, así que fue todo un acierto el nuevo libro del cocinero más sexy y simpático de los medios, Jamie Olivier: Jamies Kochschule. Jeder Kann Kochen (La escuela de Cocina de Jamie. Cualquiera puede cocinar), la Edición en inglés, Jamie's Ministry of Food: Anyone can learn to cook in 24 hours). Por los momentos creo que no existe la edición en español, pero la descripción de las recetas son sencillas, tanto en la edición alemana como en la inglesa. Para los que adoramos los libros y hemos trabajado en editarlos, es toda una experiencia poder tenerlo en las manos; la fotos son magníficas: por un lado, la de las recetas, que resultan bastante ilustrativas de cada uno de los pasos, y el resto de las fotos, con las que se ilustra el concepto del libro, son simplemente, fantásticas. Todo te remite a la casa de la tía o la abuela, la memoria y el amor que te transmite la cocina, los platos que aparecen allí, no son pulcramente cuidados, sino más bien te remiten a la voluptuosidad y relax en torno a una comida hecha en casa. Gente común con breves comentarios aparecen en sus páginas. Las recetas, tal como bien reza en su portada son sencillas, y bien le sirven a un novato parar iniciarse, o de inspiración para algún cocinero más experimentado. Otra cosa maravillosa que encuentro es que, muchas de sus recetas se pueden preparar con cosas que comúnmente encuentras en tu alacena, por lo que no es necesario hacer una búsqueda muy compleja de los ingredientes o un gasto excesivo parar preparar un plato, bien sea italiano, hindú, chino, thai o español. También tiene un capítulo dedicado a platos que se pueden preparar en menos de 20 minutos. Os dejo un link en el que aparece (escrita y en vídeo) una de las recetas del libro: Salmón Tikka. Como dice él al final, no es una receta que cambian el mundo, pero es rápida, sabrosa y con ingredientes frescos. En la página web de Jamie, se pueden ver cientos de vídeos y recetas, además de que te ofrece la posibilidad de descargarlos gratis. Pero, nada como tener este hermoso libro en la mano. Guten Appetit! Editorial: Dorling Kindersley 2008 www.dk.com Photography Copyright © 2008 David Loftus y Chris Terry

martes, 21 de abril de 2009

La fuerza de Oceana

. ...Hoy me he topado en la radio con un músico berlinés interesante, Peter Fox, que me ha llevado a esta otra cantante: Oceana. Apenas he visto un par de vídeos y celebro su voz privilegiada, en la que hace gala en este que posteo hoy: Pussycats on the leash. Movimientos eléctricos y rítmicos. De la mano de la madre se nutrió de cerca de músicos como Ziggy Marley y James Brown. En los últimos años ha vivido entre Hamburgo y otras ciudades como París, NY y Martinica. La verdad es que apetece bailar de tan solo mirarla!!! En MySpace Página oficial en Youtube P.D.: Recomiendo especialmente Baby hold on, en donde los ritmos de las islas antillanas te llevan directos al sol y las palmeras.

lunes, 20 de abril de 2009

Postales de mi hermano Firu

. ...Mi hermano, que nunca ha tenido aspiraciones de artista (aunque siempre ha podido tocar diversos instrumentos con una facilidad pasmosa), se ha comprado una cámara y se ha volcado a hacer fotos. Recientemente, me ha mandado tres, de su reciente viaje a la Isla de Margarita (Venezuela), ciudad en la que piensa quedarse a vivir. Aunque bien sabemos que las hermosas o buenas fotos no lo convierten a uno en artista per se, siempre disfruto encontrar lo atinado de los trabajos de los amateur. La primera es una imagen curiosa, que te obliga a detenerte para tratar de entender las escena o el paisaje, que es todo azul (del maravilloso Caribe), y la luz del sol se refleja en esa superficie, que la distancia nos la señala más quieta de lo que realmente es. Una línea blanca hace adivinar el tránsito de un barco, aunque apenas alcancemos a divisar un punto. Es un tanto surreal y a la vez delicado, las nubes y su profundidad, el misterio con la que envuelven dicho paisaje y que a la vez lo enmarca. La segunda foto es ese clásico sunrise, que por más vistas que estén las puestas de sol, siempre nos hace detenernos y suspirar. Me encanta el detalle de la escena, que es el niño, dando una voltereta, signo inequívoco de su felicidad y, el detalle de las líneas en la composición, hace que sea menos monótona. .

lunes, 13 de abril de 2009

Jenny Saville: el cuerpo como paisaje de la desolación

Reverse, 2002-2003.
...El trabajo plástico de la artista británica Jenny Saville (1970), aunque es, sin duda alguna, muy singular, posee matices que nos recuerdan de alguna manera a la carnalidad de Rubens -invocado por ella misma- y a la gestualidad poderosa y la deformación de los cuerpos de Francis Bacon. También nos trae a la memoria su referente latinoamericano: Luis Caballero, pero Saville se diferencia del artista colombiano, ya que el erotismo buscado por éste no se corresponde con el trabajo de Saville, aunque ella quizá a veces lo logre a través de la abundancia y sobreexposición de la carne, pero pareciera que el erotismo, en su trabajo no es el tema que realmente le ocupa, por más que aparezcan las partes sexuales explícitamente.
Closed-Contact, 2002.
Normalmente, usa su cuerpo como referencia pero no realiza autorretratos. La carne, está provista de vida grasa, pliegues, cicatrices y sangre. Es igualmente interesante el cuerpo muerto de un cerdo o el de una mujer que pasa por un quirófano, para una cirugía plástica. Al igual que los artistas contemporáneos, anteriormente mencionados, su trabajo no incita en la mayoría de los casos a la relajación y a la contemplación quieta. La angustia se asoma en cada una de sus obras, como si dejase claro la fragilidad que bien representa la piel, ese todo que es capaz de ofrecernos placer y dolor, observarlos con pena o divina contemplación...
Con claras referencias de la pintura de Bacon, Propped, 1992.
Saville ofrece un paisaje hecho de carne, un paisaje de una carga psicológica profunda y perturbadora. La artista intenta un acercamiento desde los poros a la deformación, como queda reflejado en su serie Closed-contact (1995-1996), en la que se fotografía a través de un Plexiglas, que recuerda al de la fotógrafa cubana Ana Mendieta, solo que la británica le imprime un poco más de dolor y angustia a su serie. En su serie Territorios, las montañas de carne y la desnudez como constantes vuelven. A ello se le suma la construcción artificial del cuerpo, y retrata a transexuales. El dolor pareciera estar latente en cada uno de sus cuadros, y al igual que Rubens, pareciera que la sangre circulara en cada uno de esos cuerpos y, al igual que Bacon, el tormento se restrata en cada una de esas montañas o paisajes hechos de piel y carne, y dicha deformidad se acentúa en el empleo de los formatos de grandes dimensiones.
Hyphen, 1999
Galería Saatchy Galería Gagosian Web no oficial

miércoles, 1 de abril de 2009

Dame un personaje famoso y te daré un Oscar

A la derecha Leonardo Di Caprio en El Aviador (2004) como Howard Hughes
El Nº 19 de la revista digital Cosas de cine, ya está en la red. Dentro de lo que ofrece este número, cabe destacar su especial dedicado a dos festivales: la Berlinale y la Muestra Sci Fi de cine fantástico, que se realiza en Madrid. En este número, motivada por los más recientes premios de la Academia de cine Americana, participo con el artículo: Dame un personaje famoso y te daré un Oscar, en el que hago un recorrido entre la correspondencia de los personajes famosos llevados a la gran pantalla, y los Oscar a la mejor actuación que han sido otorgados a los actores, que han participado en biopics, biografías, etcétera. Espero lo disfruten...

domingo, 22 de marzo de 2009

El críptico universo de Lucrecia Martel

. ...Sin duda, Lucrecia Martel (Argentina, 1966) es quizá una de las realizadoras más célebres del cine Latinoamericano. Alabada en Cannes, mimada e impulsada en España por los hermanos Almodóvar, pero sobre todo, su cine despiertas pasiones y odios en la misma medida. Intentaré buscar un equilibrio en esta nota, ya que sin ser su tipo de cine, uno de mis favoritos, también es verdad que tiene muchos puntos a favor en cuanto oficio se refiere. Confieso que me impuse como tarea conocer su trabajo, y pude verlas en orden cronológico, empezando por La ciénaga (2001), una de sus películas con que ganó reconocimiento internacional. . En ella ya se decantan algunas de sus constantes: la construcción de un universo personal y un lenguaje único, que bien veremos en el reto de sus películas, pudiéndose ya reconocer el sello de Martel, como la mirada hacia y desde la mujer, en su discurso. Por otro lado, el retrato de la cotidianidad, es de una realidad pasmosa, diálogos que se superponen, la liviandad de los mismos, nos sirven para obtener un mejor retrato de sus personajes, pero sobre todo de esa sociedad en la que se mueven (pequeña burguesía). . La primera escena en La Ciénaga resulta chocante, un grupo de adultos alrededor de una piscina, medio adormecidos por el calor y el alcohol, presencia un pequeño accidente con una indiferencia sorprendente. La historia se sazona entre la nada y la controversia: el incesto latente que ronda a los hermanos, la incomunicación entre la protagonista y su pareja, que deja ver claramente la crisis matrimonial, el racismo de esa clase media, la homosexualidad... pero al mismo tiempo, no ocurre nada. Un viaje que se planea junto con otra amiga, el dibujo de estas mujeres en lo cotidiano. Es un acierto que, por un lado, rescate ciertas imágenes que pueden pertenecer a la infancia de cualquiera, como la de un niño que canta y disfruta del escuchar su voz alterada, frente al ventilador. Como una extraña contradicción, celebro que en su cine sucedan cosas, pero al mismo tiempo echo de menos que sucedan cosas que cambien realmente a los personajes, obligando un poco a esa visión a distancia de lo que sucede, una suerte de observatorio, en el que cuesta identificarse con sus personajes. Para bien o para mal, su discurso críptico, siempre envuelve sus películas en un aura de misterio y desconcierto. Le sigue La niña santa (2004), ciertamente, un interesante título, en el que varias de sus constantes se repiten, la inclinación hacia lo transgresor como las parafilias: la fratrilagnia (incesto entre hermanos), esta vez más explícito, y el frotismo, en este caso, un médico aprovecha el tumulto en la calle, para frotarse en los cuerpos de las púberes, con lo que le agrega tintes pedófilos... En esta oportunidad, Martel sale con honores de tan difícil contexto. Logra quitarle hierros al asunto, sin dejar que se convierta en un drama o una denuncia. Quizá esta es su película más diáfana en el discurso: varias historias sencillas se entrecruzan en un modesto hotel, en el que se da lugar una suerte de congreso de medicina. La más reciente, La mujer sin cabeza (2008), titulada no sé por qué razón en España como La mujer rubia, es una historia en donde la directora, pretende situar el relato desde el interior de su protagonista, la cual, luego de un pequeño accidente en una carretera, queda alterada y sumergida en la duda, al no saber si lo que golpeó con su coche fue un animal o una persona. Presenciamos los hechos desde esa mirada catatónica y ensimismada; la clase media argentina nuevamente parece mezclada con sus compatriotas de rasgos indígenas, pero solo en una posición de servidumbre. El matrimonio siempre aparece sobrevolado por la infidelidad, la incomunicación y el silencio. Todo ello queda muy bien descrito, y una vez más nos quedamos sin certezas. Está claro, que la directora, no quiere dárnoslas, pero de alguna forma, también ello hace que sus películas impongan una distancia en la que nos es difícil identificarnos. ¿Complaciente?, de ningún modo, ni sus historias ni sus personajes son tratados con mano blanda. Sin duda, un universo interesante, pero que sin embargo nos gustaría que ocurriese algo más que un intenso retrato salpicado de situaciones.

sábado, 7 de marzo de 2009

Reflexión y celebración para El Día de la mujer

Algunas mujeres premios Nóbel.
...A las puertas del 8 de marzo, Día internacional de la mujer, he decidido aparcar la pereza y demás deberes cotidianos, para realizar un post que recordara y homenajeara a las mujeres en su día. Muchas personas se quejan a veces de las luchas feministas, tildándolas de tópicas, o parecen mostrarse contrarias a importantes leyes como las de paridad (en España). Basta tan solo con echar una mirada al panorama político del mundo, donde las mujeres siguen siendo minoría. Luego de los países escandinavos, en el que la cuota de participación política femenina alcanza el 40%, sólo España le ha seguido en esa búsqueda del equilibrio en este terreno de participación, siendo el actual Gobierno el primero que ha compuesto su gabinete por el mismo número de ministros y ministras, además de establecer leyes que instan a los partidos a tener una representación femenina en sus listas de al menos el 40%. Aun con la ley de igualdad, que a algunos les parece exagerada, el Senado español sólo tiene 80 senadoras de 264 que lo componen, según apunta su página oficial. Pero los pasos se van dando y los cambios se van sintiendo poco apoco, aunque hay que seguir luchando por la igualdad. En 2006, por ejemplo, según datos de la Unión parlamentaria, de 43.961 miembros de los Parlamentos del mundo, las mujeres ocupaban tan sólo un 16,4%. Aunque el personaje que he querido hoy reseñar, no es específicamente una luchadora de los derechos de la mujer, sí es un ejemplo de las mujeres que han destacado en el terreno político. Aung San Suu Kuy (Rangún, Mianmar -ex Birmania-, 1945) recibió en 1991 el Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento a su lucha no violenta por los derechos humanos y la democracia. Comúnmente comparada con Nelson Mandela, esta mujer, licenciada en Ciencias políticas en la Universidad de Oxford, ha sido impasible en su denuncia del actual régimen de Mianmar y nunca ha cejado en su lucha por la democracia; ninguna de las duras coacciones que han intentado acallarla, han podido doblegar su temple. Es así que ha preferido vivir en arresto domiciliario desde hace más de ocho años, al no acceder al exilio propuesto por el gobierno. Su entereza le ha llevado a vivir lejos de sus dos hijos y a tener que padecer el estar distanciada de su marido, negándosele a éste visitarla en su arresto (aun alegando que el marido tenía cáncer, que le provocó la muerte tiempo después). Ciertamente, estos gestos son los que diferencian este tipo de héroes, que dejan de lado su individualidad (¡sobre todo en este mundo cada vez más ensimismado y egoísta!) y apuestan por cuestiones de crucial importancia colectiva, que afectan al futuro de una comunidad o de un pueblo. Desde acá mi saludo a todas las heroínas cotidianas, a todas aquellas que desde sus espacios suponen para otras mujeres puntos de apoyo o guía. Un día para regocijarnos en todo lo que hemos podido avanzar en derechos y para mirar hacia el futuro, hacia todo aquello que queremos que siga cambiando. Un interesante perfil de Aung San Suu Kuy. Página dedicada a ella Wikipedia Información de interés

miércoles, 25 de febrero de 2009

Cuscús: poderoza sazón narrativa

...El año ha empezado cargado de películas realmente buenas. Sin ir más lejos, la reciente edición de los premios Oscar cuenta con un nivel de películas de gran altura. En febrero, se estrenó en España (con notable tardanza, a pesar de los premios que la avalan) la magnífica Cuscús (La Graine et le mulet, 2007), del director de origen tunecino Abdellatif Kechiche. Con 18 premios a cuestas, entre los que destacan 4 premios César (2008) en las categorías de mejor director, mejor película, mejor guión y premio a la actriz revelación, para la joven que combina muy bien densidad y frescura, Hafsia Herzi. Por otro lado, en los premios del Cine Europeo (2008), fue galardonada con los premios de la Federación internacional de críticos de cine (Fipresci)... La historia se sitúa en una ciudad portuaria al sur de Francia. Su protagonista, Beiji (Habib Boufares), es un hombre de 60 años, divorciado, que buena parte de su vida ha trabajado en un astillero. La construcción de este personaje funciona dentro de la historia de una manera peculiar, casi a manera de espejo, o mejor dicho, de urdimbre, que va sosteniendo cada uno de los hilos de la trama. Dibuja así a un personaje taciturno, que apenas le escuchamos decir algunas palabras en la película, pero al rededor de éste se disparan todas las acciones del relato, en especial, los discursos que articulan sus familiares. .
El director junto a los protagonistas de la película, en pleno rodaje.
Esta familia franco-árabe nos sirve de punto de partida para acercarnos temas como la inmigración, la identidad y la familia. El director se recrea en largas escenas familiares, alrededor de la mesa y el cuscús, que como bien los señala Diego Salgado "constituye un hito naturalista", pero que más allá del realismo con que nos integra en dicha escena, podemos ver (y leer) a través de la misma mucha información que nos retrata a bocados, la familia y todos los que la componen. Una tunecina casada con un francés, al que vemos, no se le ha ocurrido aprender palabra alguna de árabe, la exclusión indirecta de la nuera que no es ni francesa ni árabe, los deslices del hermano... Kechiche pone su mirada dentro y fuera de estos inmigrantes, unas veces sin concesiones y otras, de manera amorosa. Basta con ver las dependencias burocráticas a las que acude Beiji, al poner en marcha un proyecto de restaurante, todos son franceses y blancos; pero al mismo tiempo observa a estos inmigrantes, en los que se puede adivinar signos machismo, o como en la escena que los viejos del modesto hotel se dedican a cotillear de la manera más descarada... Los diálogos que le acompañan están cargados de frescura y veracidad, en el que ser revelan cuestiones profundas y sencillas, como cuando el músico le dice a la bella y joven Rym, que todos los esfuerzos van encaminados a ellos (esa joven generación de inmigrantes), porque sino, su viaje (el de estos ya viejos inmigrantes) no hubiese tenido sentido. La historia se cierra con uno de los finales que más me han gustado desde hace mucho tiempo, va in crescendo como esa danza que le acompaña (sin duda una de las escenas de baile más sensuales que recuerde), las historias se barajan para dejar intuir lo que podría pasar en una historia de gente pobre y desarraigada. Una película que tal como apunta Javier Ocaña, resulta difícil quitársela de encima, y que que su intensidad, simplemente te deja, con el corazón, pendiendo de un hilo. Nota: Abdellatif Kechiche ha dirigido 3 películas hasta el momento: La culpa lal tiene Voltaire (La Faute à Voltaire, 200o) la primera La escurridiza (L'esquive, 2003), ganadora de 4 premios César (2005). Aún sigo pendiente de ver la primera, la segunda es otra pequeña joya que resuma frescura.

jueves, 19 de febrero de 2009

La impertinencia del periodista

...Hace muchos años, en Venezuela, el periódico El Nacional tenía dentro de su plantilla y colaboradores, no solo a grandes periodistas, sino también a escritores (muchos de ellos llegaron a Caracas exiliados) de la talla de Gabriel García Márquez, Tomás Eloy Martínez, Isabel Allende... poco queda de lo que pudo haber sido, y desde hace mucho tiempo, con perdón de algunos periodistas amigos que allí estuvieron, puede entreverse algo parecido al alto nivel periodístico. Mi llegada a España, hizo acercarme a la lectura de El País, no existía Público, para que quede claro mis preferencias de alguna inclinación política. Las comparaciones son odiosas, pero cada vez que voy a Venezuela quedo perpleja ante su periodismo que termina siendo en su mayoría panfletos de lado y lado. De un par de años para acá, quedo también totalmente inconforme, cuando no molesta, con la calidad que nos ofrece El País, que da tanto espacio para el sesgo, como sus no siempre tan "antagónicos" periódicos de derechas: El Mundo o el ABC... Hay de todo en la viña del Señor, decía mi abuela. Este post ha sido producto de mi compra del domingo de El País, en su contraportada se publican entrevistas con intencionalidad fresca, pero que en su mayoría de las veces resultan insulsas, tontas o aburridas (y para mí en el caso que ocupa este post, hasta insultantes). El domingo 15 de febrero, la periodista Kartmentxu Marín entrevistaba a la artista Esther Ferrer. No me explico, y allí tiene que ver el editor, el sentido de entrevistar a alguien, si prácticamente no abordas nada importante de lo que hace. Sí, bueno, la contraparte de dicho diario es la entrevista publicada por Fieta Jarque, cuidada, puntual y llena de referencias que sin duda agradece el lector. Pero volvamos a nuestra contraportada y empezaré a soltarles las perlas de la entrevistadora: 1. Pregunta: ¿Qué ha hecho con el importe del Premio Nacional de Artes Plásticas? ¿Le ha dado su parte a Solbes*? Yo- Vamos a ver, la intención ¿era ser cachonda? Estás ante una mujer que ha ganado el Premio nacional de Artes de España ¡¿y no se te ocurre una mejor pregunta que hace al respecto?! 2. Pregunta: ¿Dónde está el límite entre la performance y la tomadura de pelo? Yo- Muy bien, hacer esa pregunta a alguien que hace de la performance parte de su oficio, y que dicho oficio es sólidamente reconocido... Ahora pongámonos más profundos, vayamos a la próxima pregunta; no es una entrevista de un estudiante de secundaria, y perdónenme estudiantes listos de la secundaria. 3. Pregunta: ¿Es una loca desatada? Yo- Le respondería con un pregunta retórica, y tú, ¿una gilip... desatada? 4. Pregunta: ¿Su obra plástica es una justificación para que se vea que de vez en cuando, da un palo al agua**? Yo- Otra vez queriéndote hacer la graciosa ¿no? Aquí, nuestra audaz entrevistadora le está diciendo a su entrevistada que la performance no es un verdadero trabajo, y que la justifica sólo como artista su obra plástica, pa´echarse unas risas, vamos. 5. Pregunta: ¿Nunca le han preguntado si es rarita? Yo- No, que no me estoy inventando esto, pinchen el link de la entrevista y tendrán más, mucho más. Con entrevistas como estas uno puede entender la fama de cascarrabias de algunas celebridades ante tales personas como entrevistadores. Una entrevista así, me la preparo tomándome un cubata en el bar del frente y luego entro a Arco. Señores de El País, si yo quisiera entrevistas así, vería la tele o me compraría alguna de esas revistas tontas que hablan sobre espinillas, que abundan en los kioscos. Mi meta, para exorcisar tan mal momento del periodismo (e irá a peor con la famosa crisis) leer esa biblia del periodismo llamada Süddeutsche Zeitung, el cual da poca concesión al protagonismo de las imágenes y que, según las encuestas entre periodistas alemanes, es el periódico más leído por este gremio. Por los momentos, llego a los titulares y algunas noticias cortas, quizá dentro de 3 años, podré leerme un diario completo, el cual exige horas para ser devorado y salvarme de tan triste panorama. *Pedro Solbes: Ministros actual de Economía y Hacienda (España) **Dar palos al agua: expresión que elude al ocioso y holgazán

sábado, 7 de febrero de 2009

La aguda y sensible visión de Daro Sulakauri

...La organización Women in Photography International (WIPI), que tiene como una de sus finalidades, promover la visibilidad de las mujeres artistas de la fotografía, fue creada en 1981. Anualmente, convocan un concurso en el que se pueden descubrir gran cantidad de fotógrafas con un trabajo de muy alta factura. En su pasada edición 2008 la ganadora fue Daro Sulakauri (Georgia, 1985), quien presentó a concurso un proyecto acerca de los refugiados chechenos en Georgia. "El proyecto documenta la difícil situación de los refugiados chechenos en el territorio de Georgia", apunta la página, y ciertamente, la mirada con la que Sulakauri se acerca a ellos es, además de reveladora, muy singular. Sus rostros enmarcados por esos espacios ajenos, los paisajes o situaciones que recoge, dejan ver aspectos sociales y económicos en los que están inmersos. Los ojos atentos de unos niños en el salón de clases, el paisaje que les rodea, el pasillo de lo que suponemos una oficina burocrática, un edificio con pintadas y sábanas como cortinas... No hay tremendismo en su enfoque, no hay desgarradura, una contención se deja ver en todo este proyecto, en el que quedan retratados, claramente, esa mayoría desplazada que, según un informe de la ONU, el 80% está compuesto por mujeres, niños y ancianos. La sensibilidad de la fotógrafa pone el dedo en la llaga, en las víctimas de un conflicto que tiende a diluirse en los medios de comunicación, con lo que a través de su trabajo, y dicho premio, hace que, de algún modo, miremos nuevamente hacia ello. Vale la pena echar una mirada al trabajo de otros temas, en el que los seres humanos son los protagonistas. Su trabajo está lleno de gran sensibilidad social y es de celebrarse. Ver otras fotos de la artista. © Daro Sulakauri

viernes, 23 de enero de 2009

Lo que dejó el cine en 2008

...Este mes la revista digital Cosas de cine nos entrega Lo mejor y lo peor de 2008, un enjundioso resumen de lo que el séptimo arte trajo consigo el pasado año. Como colaboradora he participado en un "claroscuro" (dos críticas enfrentadas de una película). Y que en este caso le tocó le turno a la última aventura europea de Woody Allen, la para mí odiada Vicky Cristina Barcelona. Bajo el título de Woody toma el dinero y corre, me enfrento en un verdadero mano a mano con mi compañero de revista Rosendo Chas. Igualmente, se puede leer de cada uno de los colaboradores una lista de las que consideramos las 10 mejores y las 10 peores , la cual aprovecho para publicar aquí (mínimamente, ampliada) y comentar la mía. Las 11 mejores .

1.- Al otro lado. No he negado nunca mi admiración rotunda por el director alemán, de origen turco, Fatih Akin. Excelente y singular narrador, un explorador constante de la condición humana, nos entrega a manera de historias cruzadas, segunda parte de su trilogía del Amor, la muerte y el demonio (crítica en este blog).

  2.- Antes que el diablo sepa que has muerto. El renacido Sidney Lumet hace gala de su veteranía como director en un efectivo y magnífico trabajo cinematográfico (leer crítica de Os bobolongos).



3.- 4 meses, 3 semanas y 2 días. Rumanía nos acerca a su cine con una dura historia que no desperdicia nada en su desarrollo, el triunfo de nuevo de la sobriedad, apelando a los mínimos. Excelente.



  4.- En el valle de Elah. Lejana a la grandilocuencia, Paul Haggis nos entrega quizá una de las mejores películas que aborda alguno de los "daños colaterales" de la guerra de Irak. Tommy Lee Jones, en estado de gracia, deja ver en cada uno de sus contenidos gestos la convincente transformación del personaje.



  5.-La cuestión humana. Sin duda, una película de riesgo y profunda, de las que dejan pozo. Aún la sigo saboreando (crítica en Os bobolongos).



6.- La familia Savages. Un retrato incisivo acerca de las relaciones con los otros. La reseña fue realizada en este blog.





  7.- Gomorra. Comentada recientemente en este blog. Con pinceladas del documental y del neorrealismo, el retrato de la Camorra napolitana hecho por Mateo Garrone nos ofrece cine de una calidad poco frecuente.




8.-Juno. Va más allá de las típicas historias de adolescentes embarazadas; Juno logra quitarle hierro al asunto, y trastoca el terreno del dramón para convertirle en un fresco relato adolescente (crítica en este blog).



  9.-Los limoneros. Basada en una historia real, el drama palestino-israelí es el telón de fondo para contar una historia de dignidad, a la vez que deja al descubierto, aspectos críticos de ambas sociedades. No se puede olvidar la poderosa presencia de la actriz Hiam Abbass.


10.-Tropa Élite. Ganadora de la Berlinale 2008, reseñada brevemente en este blog, un retrato caleidoscópico, lleno de ritmos y matices, de la corrupción policial en Brasil.




  11. Viaje a Darjeeling, reseñada por Os bobolongos, y como bien apuntan, resulta una "gozada de viaje".


  Las 11 peores

1.- Aritmética emocional Tal como diría mi compañero de Cosas de cine, Diego Salgado, una peli tramposa, bañada con la pátina pseudo profunda de lo indie. Hecha ad hoc para poder colarse en las salas de cine de arte y ensayo.

2.- Ausente (Stop-loss).. Criticada en este blog, un intento fallido por exponer algunas de las consecuencias de la guerra de Irak. Su directora se deja vencer por el sentimiento patriótico y sus actores poco ayudan a que la peli mejore.




  3.-Encarnación.- El moribundo cine latinoamericano, no sale aún de su agonía. Con una peligrosa impronta del cine de Lucrecia Martel, su directora intenta dibujar un retrato del mundo femenino y la madurez, cuyo resultado no pasa de la caricatura y lo onanístico. Tiene una cuidada fotografía.



4.-Expiación. Pretenciosa, pretenciosa, pretenciosa, dejando un sabor a estafa. El desarrollo de la historia termina siendo un verdadero desastre sin orden ni concierto, y ni hablar de la lamentable secuencia alucinada de su protagonista en la guerra. La niña, eso sí, es sorprendente.


  5.-Happy. Un cuento sobre la felicidad. Quizá Carlos Boyero nunca fue tan acertado, al definir el personaje de Poppy como "Uno de los más irritantes de los últimos años". Aunque, la escena de la clase de flamenco es memorable.



  6.-La ola. Si no fuera por mi querido Akin, ¿qué sería del cine alemán? El director Dennis Gansel hace que una interesante premisa se convierta en una verdadera clase de torpeza, en lo que a dirección de cine se trata. Ni hablar de su actor "fetiche" Max Riemelt... que protagonizó otro de sus anteriores desastres, Napola.


7.-El nido vacío. Uno de los defectos del reciente cine argentino es su empeño en la grandilocuencia. Con la sobrevalorada Cecilia Roth cuesta, ciertamente, empatizar con sus protagonistas. Muy evidente, además, sus intentos de recrear escenas sociales a lo Woody Allen: restaurantes un tanto burgueses, personajes en edad media, conversaciones en una mesa que se entrecruzan y, claro, jazz de fondo.





  8.- Buscando un beso a media noche. El cine indie ha vuelto, dijo la crítica en general... ¡qué miedo esta afirmación! La historia, que es un evidente autorretrato, más que idealizado de su guionista, está protagonizada por dos personajes estereotipados y para mí lejanos. Un tufillo pretencioso, soportado por una excelente fotografía y algún personaje fresco e interesante, el amigo (Jacob) de nuestro guionista, que resulta convincente y empático, apenas en segundos. Todavía me duelen los tímpanos de la exasperante voz de la infumable Vivian.


9.-XXY. Sí, cine argentino. Ni el carismático Ricardo Darín salva este esperpento pretencioso... ¿ya había usado este adjetivo? La joven actriz, Ailín Salas, aparte de su terrible defecto de dicción, convierte a su personaje en alguien realmente antipático.


10.-My blueberry nights. El sofisticado esteticismo de Wong Kar Wai llena una vez más nuestras pupilas, pero el cine necesita más que bellas imágenes... ojalá nuestro querido director se reinvente y no siga apelando a su fórmula consabida. La química entre la bella (pero aún poco convincente como actriz) Norah Jones y el más que plano Jude Law no termina de cuajar. Salí de mi letargo un poco, con la aparición de la fantástica Natalie Portman, pero finalmente terminó siendo una película aburrida.


 11.-Vicky Cristina Barcelona. Tal como queda expuesta en mi crítica, la considero una de las películas más desastrosas del 2008 (llena de torpezas y trampas). En cuanto a la nominación de Pe al Oscar a la mejor actriz secundaria, no se recuerda tamaño resbalón desde la nominación de Stallone para el premio al mejor actor por Rocky. Para terminar, cabe aclarar que esta lista está conformada por películas, que, comparadas con otras (supongamos High School Musical), no las convierten a mi juicio en las peores (como tampoco iría a ver Crepúsculo, por ejemplo). Pero sobre todo he partido de las decepciones (con respecto al nivel de un cineasta) o de las abiertas pretensiones y sus lamentables resultados en muchos casos. Puesto que no vivo de la crítica de cine, tengo que administrar el consumo de pelis, por lo que intento esquivar las que sospecho malas, de ahí el escaso número de cine español en mi lista. Apenas me atreví (que recuerde) con Elegy (reseñada en el blog) y Los crímenes de Oxford. Ambas, aunque no notables, sí muy disfrutables.