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miércoles, 8 de mayo de 2013

La identidad se esconde en la máscara


Autorretrato a los 17 años (2003).

En marzo el museo Brandhorst  (Múnich) inauguró una retrospectiva de la artista conceptual inglesa Gillian Wearing, quien fue merecedora (1997) del premio Turner de las bellas artes, que se le concede a artistas menores de 50 años y es en la actualidad una de las artistas más importantes de su generación en el Reino Unido. La desconocía y me ha gustado mucho poder acercarme a su obra, que básicamente desarrolla con fotografías, vídeos y algunas veces, esculturas.


Como mi padre.

En unas de sus series de retratos que más me llamó la atención han sido una que ha realizado entre 2003-2006 en la que se retrata, usando máscaras, que a veces disimula y que a veces deja ver intencionadamente, en la que se autorretrata en diferentes edades, incluso como niña. Igual, como si de una proyección se tratase, se retrata mimetizada como su padre o madre cuando eran jóvenes, su hermano rockero, o bien en artistas famosos como Robert Mapplethorpe  o Andy Warhol.

Como mi  madre.


No es gratuito que parte de sus "homenajes" de identidad y proyección incluyan al a fotógrafa Claude Cahun, a la que dediqué un post, quien también a través del disfraz o la máscara se revela y esconde, como también lo hace el trabajo de la célebre Cindy Sherman.


Como Claude Cahun.

Os dejo un excelente blog si quieren profundizar un poco en el trabajo de esta artista: Oscar en fotos. Y a los que viven o pasan por Múnich no se pierdan esta exposición.



domingo, 18 de noviembre de 2012

Retratarse en los otros

Autorretrato de Lotte Jacobi, Nueva York, 1937.

"Mi estilo es el de la gente que yo fotografío"
Lotte Jacobi

Hace poco tuve la suerte de visitar en Colonia la exposición retrospectiva de la fotógrafa alemana Lotte Jacobi (Torun, 1896- Concord, New Hampshire, 1990) en el Museo Käthe Kolwitz. Había visto un par de autorretratos de ella en una exposición y poco más. Ha sido fascinante asomarse al trabajo de esta gran artista, en el que el retrato es uno de sus fuertes, pero tampoco se puede dejar de lado sus elegantes y originales  experimentos abstractos y muchos de sus trabajos en ciudades como Nueva York, Moscú, Bucarest...

La actriz Lil Dagover, Berlín, 1928. El encuadre y el juego con el pelaje 
y el perfil del perro es sin duda magistral. 

Jacobi es la cuarta de su generación familiar que se de dedica a la fotografía. Su bisabuelo Samuel, de procedencia judío sefardita, era un maestro en el arte del vidrio, e inicia el oficio dentro de la familia al viajar a París para conseguir con Louis Daguerre, allá por años 1840, una cámara y una licencia para fotógrafo. Vuelve a Torun y abre su primer atelier y las siguientes generaciones de hijos continúan el oficio. El padre de Lotte, Segismundo, se hizo con la sucursal en Torun cuando la pequeña Lotte tenía dos años de edad. Se muda la familia a Posnania y ya el atelier era avalado por el mismísimo káiser Guillermo Segundo de Alemania.

El actor Francis Lederer; Berlín, 1930.

Jacobi crece en un ambiente abierto, tolerante y cosmopolita. Aprende el oficio y trabaja en el estudio junto a su padre. Se casa y, un año después, en 1917 nace su primer y único hijo. Su matrimonio dura muy poco. Luego de la primera Guerra Mundial, y ante los cambios políticos, la familia se muda a Berlín. En 1920 abren un atelier en la Joachimsthalerstr., 5. Allí, pudo  vivir el enfrentamiento de dos épocas "El imperio del Káiser y sus iglesias neorománicas conmemorativas y la República de Weimar con sus experimentos de una nueva sociedad".


El actor Peter Lorre; Berlín, 1932.

La Berlín de ese entonces le ofreció a Lotte todo lo que esta ciudad de la vanguardia tenía: artistas experimentales, teatro político, danza expresionista, pero sobre todo, una nueva forma de concebir la fotografía. Sin duda, la Berlín de aquel entonces era un polvorín creativo y, a finales de los años veinte, era la ciudad ideal para el oficio fotográfico. Existían unos 600 atelier de fotografía en la ciudad, lo que impulsó a un montón de nuevas formas de fotografía, inéditas para ese momento,  y que diariamente aparecían en la prensa, como los  close-up, las tomas cenitales, en picado o su contrario, los ángulos de contrapicado y composiciones oblicuas. Igualmente, el mundo del espectáculo pedía nuevos cambios, y ya no estaban conformes con un simple crítica de alguna obra teatral, sino que también querían ver los entretelones y asomarse a la esfera privada de los ricos y prominentes. Ella escapa de esas demandas de la época, y prefería, para sus tomas buscar la conversación, aguardado a que se le revelase algún aspecto nuevo en aquellas personalidades, algún gesto espontáneo, buscado algún rasgo profundamente personal.


La bailarina rusa Niura Norskaya (Berlín, 1929). La composición con círculos: 
tanto del sombrero, el rostro y la boca es de una hermosura singular.



Sin duda Jacobi logra retratar la belleza intemporal de muchos rostros, como el de la bailarina rusa Niura Norskaya, pero quizá uno de sus retratos más célebres es el que le hiciera a la actriz Lotte Lenya (Berlín, 1929), en el que queda dibujada a la mujer moderna de la época: peinado de chico, cigarrillo en mano, abiertamente atrevida y provocativa, en una composición en el que el blanco y negro contrastan y enmarcan la poderosa, y no poco seductora, mirada de la actriz.


La actriz Lotte Lenya; Berlín, 1929.

Otro de sus conocidos retratos es el que realizó a los hermanos Mann: Erika y Klaus, hijos del más importante escritor alemán del siglo XX, Thomas Mann. El look andrógino de ambos, bastante típico en los círculos más intelectuales y modernos, juega un papel importante en esta foto. Ambos, se adoraban y puede apreciarse la admiración y confianza de uno con el otro, en el casi parece un juego de otredades, un espejo de lo que se comparte y se es.

Los hermanos Klaus y Erika Mann; Berlín, 1930.

En 1932 Jacobi estaba cada vez más en contacto con la izquierda intelectual, así que se embarca en un reportaje de ocho meses en un gran viaje hacia Moscú, Takiyistán y Uzbekistán,  y en el que hace alrededor de 6000 fotos. En los años siguientes, y ante la toma del poder del Nacionalsocialismo se le van cerrando puertas en los periódicos a la vez que disminuye la libertad de prensa. En el año 1935 se ve obligada a cerrar su estudio y parte al exilio, el cual la lleva, sola, finalmente hasta Nueva York.

Cerca del Central Park, en la 6º avenida, esquina con 57, abre un estudio y publica en el New york Herald Tribune algunas de sus fotos de artistas de su época de Berlín. Al principio, algunos periódicos compraron su fotos, pagando uno 25 céntimos de dólar por ellas, nada prometedor, ya que su estilo encajaba poco en la América de ese entonces. Por otro lado, ella no sintonizaba con la temática de moda: retratar el estilo de vida americano. Igualmente estaba mal visto entre los famosos reporteros gráficos de las grandes revistas, el uso, como hacía ella de su pequeña cámara Leica, la cual podemos ver en el autorretrato que abre esta entrada.


Las fotografías acerca de NY son realmente fabulosas, 
como este ángulo hermosísimo del puente de Brooklyn.


No fueron pocas las necesidades que la fotógrafa pasó en aquel entonces, cambiándose una y otra vez de piso y, para subsistir se veía obligada dedicarse a trabajos menores que detestaba: bodas, retratos de niños y demás celebraciones. Pero esa misma necesidad le llevó a cubrir reportajes curiosos, como el que hiciera en la Bolsa de Nueva York, una foto impresionante, en que quedan las huellas de un día de trabajo, ya todos se han ido, y cientos de papeles quedan en el suelo... Jacobi logra captar esa atmósfera del "cazador del 'broker' tras del dolar".

La escena artística que ella retrató tan bien de Berlín no se parecía en nada a la de Nueva York, así que busca contacto con bailarinas de la escuela expresionista alemana y crea una hermosa serie con estas bailarinas, en la que la fotógrafa logra crear sus propias coreografías a través de la danza de todas ellas.



La fotógrafa, el físico y la ética


Albert Einstein; Princeton, New Jersey, 1938.

Lotte Jacobi conocía a Albert Einstein y no pocas veces se encontraban en Berlín, y compartían, entre otras cosas, su aversión por las convenciones sociales, a la vez que ambos estaban influenciados por la ética humanista. Einstein solo se deja retratar por ella para la revista Life (1942) y, curiosamente, quien encarga las fotos solo rechazó una, que hoy en día terminó siendo la más célebre, en la que aparece el genial científico pensativo, enfundado en una chaqueta de cuero, tomando notas en un sofá de su casa de Princeton, fue precisamente esta rechazada porque el editor lo consideraba como un retrato muy poco americano.

En 1941, al intervenir Estados Unidos en la II Gerra Mundial la situación para muchos judíos en Norteamérica empeora, siendo vistos como "El regalo de Hitlers a EE UU" y a la vez como unos "enemigos extranjeros", cuestión que hizo empeorar su situación laboral en Nueva York, en el que las puertas se cerraban unas tras otras. Estas penas se vieron amainadas con el feliz matrimonio que vivía al lado del editor alemán Erich Reiss, desde 1940. La pareja se muda a un piso mejor con un estudio cerca del Central Park, en donde viven muchos intelectuales y artistas, llenos de cafés y galerías que de alguna forma revivían sus tiempos de la vanguardia berlinesa.


Marc e Ida Chagall; Nueva York, 1946.


Poco a poco Jacobi se va abriendo paso en el mundo de la fotografía en América y su éxito se va reafirmando. Sin duda son memorables muchos de sus retratos como el de el pintor Marc Chagall y su hija Ida, en el que la felicidad, el amor y la complicidad se pueden  ver claramente asomados en dicha foto.



Y se hizo la luz
En 1946, surge una de las etapas como artista más interesantes en la que empieza a experimentar con la luz, creando su famosa serie Photogenics, en la que no utilizaba muchas veces la cámara, trabajo que va desde lo más abstracto o bien hacia el juego de formas casi escultóricas y por momentos levemente surrealistas.

"Photogenic" Pauline Koner; Nueva York, 1950.


Esta época le permite a la artista ir más allá de los retratos, jugando con la luz y las formas con una riqueza creativa y potente, dando paso a la subjetividad, las transparencias, líneas y volúmenes  a través de los blancos y grises.



Lotte Jacobi siguió involucrándose en causas antibélicas y antidemocráticas. Tras la muerte de su marido, en 1951, se refugia en más actividades artísticas y comienza con una organización de exposiciones de arte en su propio estudio, la galería Lotte Jacobi. Años más tarde, se muda a New Hampshire, e imparte cursos en la universidad de Durham, recibiendo más tarde por esta misma universidad  el Doctorado Honoris Causa en Bellas Artes. En 1985 muere su hijo y ella se muda a una residencia para ancianos.

Muere el 6 de mayo en Concord y su obra, que ella había vendido al galerista Stephen White es vendida más adelante al Museo de Arte Fuji de Tokyo.



Fuente: Catálogo de la exposición de fotografías de Lotte Jacobi, en el Museo Käthe Kollwitz de Colonia, realizado por  Marion Beckers y Elisabeth Moortgat; editorial Wienand, 2012


Un link con más fotos

domingo, 8 de enero de 2012

Un regalo como revelación: la cámara de Eve Arnold


 Eve Arnold fotografiada por Lord Sonwdon en 2001.

Ayer, muchos periódicos publicaban la noticia de la muerte (ocurrida el 04 de enero) de la fotógrafa americana Eve Arnold, quien en abril cumpliría 100 años. Parte de su biografía nos cuenta que un amante le regaló su primera cámara... lo cierto es que dicho regalo fue toda una revelación para esta fotoperiodista, la cual trabajó para la agencia Magnun desde 1951, pasando a ser miembro de esta seis años más tarde.

 Eve Arnold junto a Marilyn Monroe en el set de rodaje de Misfits (1960).

Es bien conocida por sus retratos en los set de rodaje de Hollywood en los que retrató cientos de veces una siempre carismática Marilyn Monroe, de quien fue amiga por más de diez años.

 En una sesión de los estudios, 1960.  
©Eve Arnold/ Magnum Photos.

Pero más allá del glamour de las estrellas del Star System, desarrolló una mirada humanística  y social en muchos de sus fotoreportajes, interesándose por la cuestión racial imperante, lo cual queda reflejado en sus fotografías. Un trabajo interesante es la cobertura de shows de moda en una iglesia de Harlem, los distintos retratos que hiciera del líder Malcom X, así como diversas situaciones en las que deja ver que las barreras raciales podían estar cayendo realmente en una América segregacionista.

 Malcom X en una colecta para los musulmanes negros, Washington D.C. 1960.
 ©Eve Arnold/ Magnum Photos.


Un sofisticadísimo retrato de Malcom X.  
©Eve Arnold/ Magnum Photos.


Un dato curioso es que también es una de los primeros fotoperiodista de Occidente que van a China (1979), para lo que tuvo que esperar por su visa unos diez años. Cubriendo con un interesante trabajo unos 60 mil kilómetros de viaje por tierras chinas en cinco meses, el cual está recogido en su libro In China (Edit. Hutchinson; Londres, 1980).


Convención republicana. Illinois, Chicago, 1952.  
©Eve Arnold/ Magnum Photos.

Más de su fascinante trabajo:

Una fantástica escena captada en el set de Misfits de Marilyn 
ensayando unos pasos junto a Arthur Miller, 1960. ©Eve Arnold/ Magnum Photos


Museo Hubert de la 42nd St., Nueva York, 1950.


flanqueado por dos miembros de su partido en una reunión de
musulmanes negros. Cabe señalar que Arnold es de origen judío.
©Eve Arnold/ Magnum Photos.



En el set de Misfits, 1960.


Haciendo la permanente a una niña china, 1979. 


 Prostituta; la Habana, 1954.

Más link de sus fotos.
Más fotos.

Documental (parte 1, en inglés) en donde la fotoperiodista habla de Marilyn.


domingo, 11 de diciembre de 2011

La vanguardia también era Ré Soupault

 Autorretrato de la artista. Túnez, 1939.

Una cosa que ha traído los nuevos tiempos en los que se ha acercado la igualdad entre los géneros, es que muchas artistas, que otrora fueron relegadas a un segundo plano, se están por así decirlo, redescubriendo. Ré Soupault (1901-1996), nombre artístico de la artista alemana, Meta Erna Niemeyer, quien fuera alumna de la Bauhaus, fotógrafa, diseñadora de modas, ensayista y traductora. Hoy en día se le considera una de las más importantes fotógrafas del siglo XX, por lo que importantes museos del mundo le han dedicado varias exposiciones retrospectivas de su obra.

 Otro magnífico autorretrato, Túnez, 1939.

Cuando abandona la Bauhaus en 1925 y se muda a Berlín donde comienza atrabajar como periodista de moda, empieza a consolidar mucho más sus lazos con los movimientos de vanguardias de aquella época, colaborando con algunos artistas. En 1926 se casa con el dadaísta y director de cine experimental Hans Richter, aunque dicho matrimonio duró muy poco tiempo. Lo cierto es que su casa era un centro de reuniones frecuentado por artistas y escritores destacados de la vanguardia como Léger o Man Ray.

 Fiesta de la victoria electoral de Léon Blum, del Frente Popular. 
Delegación del los huelguistas en el estadio Buffalo de París, 14 d ejunio de 1936.
La composición es fantástica, sobre todo si nos fijamos en su sobria geometría 
como también en la soledad del personaje de la tarima.


La moda como creación práctica
Ré Soupault se muda a París y abre su propio atelier de moda, teniendo éxito sobre todo con su propuesta con el Trasnformationskleid (vestido transformable), el cual varias piezas se iba encajando o desencajando como un puzzle ya adaptando y variando el vestido de muy diversas formas, así como sus hermosas batolas de clara inspiración árabe.



En 1933, en una fiesta de la embajada Soviética en la que se celebraba la la Revolución de Octubre conoce al artista, escritor y político Philippe Soupault, quien ya por el año 1919 escribiera junto a André Bretón el hoy considerado primer texto surrealista. Se casan en 1937 y así permanecieron hasta su muerte. Desde el comienzo él la apoya para continuar su trabajo fotográfico. Desde el año 1934 ambos viajaron haciendo reportajes por buena parte del mundo, en los que cabe destacar su trabajo fotográfico en 1936 de su paso por la Guerra Civil española.

 Niños en Madrid con el saludo de la lucha obrera, 1936.

El viaje continúa
Philippe recibe el encargo de fundar en Túnez una estación de radio antifascista y ambos llegan a dicha ciudad en 1938. Ella continúa haciendo fotoreportajes, y cabe mencionar el que hiciese sobre los barrios reservados a mujeres. Una suerte de gueto para aquellas mujeres que no habían podido fundar una familia dentro de aquella sociedad musulmana, o que sus propias familias les dejaban a su suerte. No eran barrios de prostitutas exactamente, aunque muchas de ellas se dedicasen como única fuente de sustento. En la Segunda Guerra Mundial son detenidos sin juicio durante seis meses, bajo el régimen de Vichy. Tras el desembarco norteamericano al norte de África en 1942 la pareja huye a Argelia, dejando atrás los negativos, cámaras, manuscritos...

 Quartier Reservé, Túnez, 1939.

Los viajes no cesan, en 1943 el general de Gaulle envía a Philippe a fundar una agencia de noticias francesa en América y se trasladan a Estados Unidos, reencontrándose con sus amigos del exilio: Max Ernst, Man Ray, Léger, entre otros. Viajan por buena parte de América Latina. En 1948 regresa a Europa y comienza atrabajar como traductora con la reputada editorial Büchergilde Gutemberg. Lautréamont, Breton, Tzara fueron algunos de los autores traducidos al alemán.

  Quartier Reservé, Túnez, 1939.

La fama a los noventa años
En el año 1987 el editor Manfred Metzner, uno de los fundadores de la editorial Wunderhorn, se fija en su obra fotográfica y publica su obra (reunida en unos ocho libros), haciendo que se restacara del olvido el trabajo de esta maravillosa fotógrafa. Su trabajo, además de toda la belleza formal que contiene, deja ver una manera de mirar singular, seguramente influenciada por la pluralidad de experimentos con diversas tendencia y formas de arte como por ejemplo, el cine de vanguardia, cuestión que deja sentirse en la geometría de sus composiciones, pero, al mismo tiempo queda la huella de su inquietud tanto por la realidad histórica como la creación en su estado más puro.

 Una foto de la pareja Soupault en 1984.

Ré Soupault muere en Versalles en marzo de 1996 y está enterrada en el cementerio de Montmartre

El vídeo de la Sinfonía diagonal, trabajo con el que colaboró arduamente (un año completo) con el artista sueco Viking Eggelin.

sábado, 7 de febrero de 2009

La aguda y sensible visión de Daro Sulakauri

...La organización Women in Photography International (WIPI), que tiene como una de sus finalidades, promover la visibilidad de las mujeres artistas de la fotografía, fue creada en 1981. Anualmente, convocan un concurso en el que se pueden descubrir gran cantidad de fotógrafas con un trabajo de muy alta factura. En su pasada edición 2008 la ganadora fue Daro Sulakauri (Georgia, 1985), quien presentó a concurso un proyecto acerca de los refugiados chechenos en Georgia. "El proyecto documenta la difícil situación de los refugiados chechenos en el territorio de Georgia", apunta la página, y ciertamente, la mirada con la que Sulakauri se acerca a ellos es, además de reveladora, muy singular. Sus rostros enmarcados por esos espacios ajenos, los paisajes o situaciones que recoge, dejan ver aspectos sociales y económicos en los que están inmersos. Los ojos atentos de unos niños en el salón de clases, el paisaje que les rodea, el pasillo de lo que suponemos una oficina burocrática, un edificio con pintadas y sábanas como cortinas... No hay tremendismo en su enfoque, no hay desgarradura, una contención se deja ver en todo este proyecto, en el que quedan retratados, claramente, esa mayoría desplazada que, según un informe de la ONU, el 80% está compuesto por mujeres, niños y ancianos. La sensibilidad de la fotógrafa pone el dedo en la llaga, en las víctimas de un conflicto que tiende a diluirse en los medios de comunicación, con lo que a través de su trabajo, y dicho premio, hace que, de algún modo, miremos nuevamente hacia ello. Vale la pena echar una mirada al trabajo de otros temas, en el que los seres humanos son los protagonistas. Su trabajo está lleno de gran sensibilidad social y es de celebrarse. Ver otras fotos de la artista. © Daro Sulakauri

viernes, 5 de septiembre de 2008

Female Trouble: mujeres como espejos (3)

Espejos de la memoria 13
. El juego de la locura (1963/66), Condesa de Castiglione.

...Para cerrar la entrega acerca de la exposición Female trouble nos acercaremos a los inicios y coqueteos de muchas mujeres con ese nuevo (y para muchos raro) instrumento, la cámara fotográfica, que les sirvió como medio de exploración y de expresión. Igualmente la exposición recoge, ya no a esas maravillosas “aficionadas” que ignoraban que estaban creando arte, sino también a algunas artistas de la década de los 20, 30 y 40, que se apropiaron del medio fotográfico como un acertado lenguaje.

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Vintage

Sin duda alguna, hay un par de fotografías que roban buena parte de la atención en cuanto a las más antiguas: una, la serie realizada por Virginia Oldoini Verasis, Condesa de Castiglione (Florencia 1837- París 1899), en donde se evidencia una búsqueda de la identidad a través de la máscara y la representación. Todas llenas de misterio y belleza.

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Dichas fotos fueron ejecutadas por el fotógrafo francés Pierre-Louis Pierson (1822-1913), pero la dosis creativa, por no decir la más importante, fue producto de esta especial mujer, la cual se dedicó a retratarse (son más de 400 fotos), en la reclusión impuesta por su marido, luego de que se ventilase, que era amante de Napoleón III. La más potente por su belleza y enigmática pose, en la que mira, agudamente, a través de un agujero, es la que titula como El juego de la locura (1863/66). En doble acto lúdico, por un lado simula esconderse y, por otro lado, pareciera observarnos minuciosamente; un hombro al descubierto evoca el erotismo, todo en la foto es refinamiento de la seducción.

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Otro de los más admirados dentro de la muestra es el autorretrato-gata de Wanda Wulz (Trieste 1903- 1984) Io + gatto, 1932; en el que a través de la superposición de imágenes se nos muestra con una identidad de gata, onírica y surreal, y como tal, muy potente imagen. Esta artista es una de las primeras en experimentar con la superposición de negativos. La fusión, creada en esta imagen es tan convincente que cuesta no creer que éste sea el rostro.

Wanda Wulz: Io + gatto (1932) .

Pero volviendo a la cronología, las fotografías más antiguas son las realizadas por la inglesa Lady Clementina Hawarden (1822-1865), con alma amateur, tomaba a sus hijos y conocidos como modelos… su búsqueda desembocó en maestría, considerándosele luego como una fotógrafa muy original y de las más experimentales dentro del siglo XIX. La exploración continua de la identidad femenina se evidencia en su trabajo, por otro lado, la armonía de sus composiciones es de una delicadeza que asombra.

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Clementina e Isabella Grace (Alrededor de 1864).

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La mano de Germaine Krull (Wilda, ant. Alemania, ahora Polonia, 1897- Wetzlar, Alemania, 1985) sostiene la cámara y a la vez un cigarrillo, un autorretrato (1925) sin rostro pero muy elocuente, hay firmeza y decisión en el acto de fotografiar, así como también dice, al no renunciar a su cigarrillo, de sus gustos. Una suave luz se incorpora a la foto, unos dedos hermosos, los puños de su traje, el cabello recogido, que detrás, se adivina… Krull es considerada como una fotógrafa de la modernidad y una de las más experimentales de su época.

Autorretrato, 1925. Germaine Krull.
. Un par de artistas formaron un fértil y excepcional estudio creativo: Ringl+Pit, conformado por las fotógrafas, Grete Estero (Elberfeld 1904- Buenos Aires 1999) y Ellen Auerbach (Karlsruhe 1906- Nueva York 2004). En la exposición, la fotografía Petrole Blahn (1931-1933) nos entrega el retrato de una mujer-muñeca, tal como nos concibieron los anuncios publicitarios en aquel entonces… su trabajo resalta por aportar una nueva visión del retrato femenino. Aquella cooperación terminó con la entrada del nazismo a Alemania, haciendo que sus destinos se dirigieran a distintas partes del continente americano. .

Petrole Blahn (1931/33) Ringl+Pit.

Florence Henri (Nueva York 1893- 1982 Compiègne) desarrolló con vehemencia el retrato femenino. En su autorretrato (1928), la artista hace gala de su talento en la composición: aparece un poco lejana y melancólica frente a un gran espejo, que de alguna forma se nos antoja una ventana, la belleza de las líneas y planos, que aportan sobriedad al conjunto. (ver más fotos).

. Gertrud Arndt (Alemania 1903- 2000) aparece en su Autorretrato N. 9.1930, como en tantas otras fotografías suyas, a través y con encajes, lo que le permite, a veces, aportar elementos que se acercan a lo gráfico (puntos, rayas, flores) un juego visual de texturas y nostalgia. .
Autorretrato N. 9.1930, Gertrud Arndt.*
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Marta Astfalck-Vietz (Neudamm, hoy Polonia, 1901-1994 Alemania) se atreve en un muy ácido y macabro: Suicidio en espíritu (1927), en donde una cabeza con un signo de bala, reposa, en una mesa tranquilamente, dentro de un gran jarrón de vidrio.

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Suicidio en espíritu (1927) Marta Astfalck-Vietz.

Para terminar, la fuerza de las fotografías de Claude Cahun (Nantes, 1984- Isla de Jersey 1954), quien insiste en los autorretratos andróginos, que rayan a veces en lo no-humano, también recurre a la máscara, el disfraz, hoy tantas veces explotado como recurso, convirtiendo su cuerpo en soporte y materia de su investigación a la vez. En el autorretrato que señalo (1928/38), se muestra teatral y sin cabello, a través de los marcados contrastes de grises.

(Female trouble estará hasta finales de octubre en la Pinakothek der Moderne, en la Barer Str. 40, Múnich) *Reproducción de Imagen: Claudia Hernández