
donde los corazones pueden curarse y las almas puedan reponerse...”
Riverbend
El epígrafe de arriba, se encuentra en la cabecera del blog Bagdad en llamas, que bajo el velo del anonimato, que le ha impuesto una guerra, lo escribe la joven iraquí Riverbend. En 2003 inició un blog a manera desahogo, cuando se inicaba la guerra. Una confesión profunda, desde una perspectiva inteligente, y que por más desaliento que a veces encontremos en sus historias, pareciera que siempre hay una apuesta contraria al horror. Sabemos, en ese entonces, que vivía en Bagdad, que era una joven civil, de veinti tantos años, de clase media, informática y con una cultura bastante amplia (además de las diversas referencias, su blog es escrito en un inglés muy correcto).
Su blog fue, en algún momento, una de las fuentes más fiables de aquellos que querían saber lo que sucedía en Irak por aquel entonces. Hablo en pasado, porque Riverbend vive ahora como refugiada en Siria, gracias a las “maravillas” que han hecho las fuerzas de ocupación.
Aunque a veces salte la rabia –es lo mínimo– sus testimonios terribles se endulzan con su retrato de la sociedad a través de su vida, tanto así que crea otro blog Hay algo en el fuego, en el que nos da recetas de platos típicos que ha ido comentando, al describirnos alguna fiesta religiosa de la que participa junto a su familia. 
Leer a Riverbend, tal como ella sugiere, es ponerle cara a esas miles de personas, víctimas de la guerra, que los diarios señalan como meras estadísticas y que en algún momento fueron llamados: daños colaterales.
"Las emisoras… no muestran a los iraquíes muertos. No enseñan las mujeres y niños vendados y sangrando. La madre que busca alguna señal de vida de su hijo que está en un charco de sangre... No enseñan los hospitales, rebosando de muertos y moribundos, porque no quieren herir las sensibilidades de los americanos. Pero la gente debe ver el precio de su guerra y su ocupación. Es injusto. Ellos reciben a sus muertos en ataúdes limpios y con una bandera, mientras nosotros tenemos que juntarlos y despegarlos del suelo, esperando que la metralla y las balas hayan dejado lo suficiente para identificarlos".


En este marzo se cumplieron 5 años de la ocupación. Nunca tan lejos la afirmación de que El fin, justifica los medios...
Recuerdo entonces, la carta de mi amiga Beatriz Rojas, en la que me hablaba de un trabajo fotográfico suyo, basado en la sublimación de lo doloroso vivido, en lo bello vivido. Y me apetece decirle a Riverbend en respuesta a su epígrafe: sí, compañera, nos encontraremos, tu corazón estará curado, pasando la curva, ahí, no más.
Qué testimonio tan impactante, y tan puro. Gracias por recordarnos que esta locura empezó hace 5 años y todavía algunos indecentes hablan de economía.
ResponderEliminar"sí, compañera, nos encontraremos, tu corazón estará curado, pasando la curva, ahí, no más."
ResponderEliminarEsta frase me dice tanto... me habla de la esperanza, de la necesidad como urgencia de perdonar, de querer convertir tantos siglos de dolor femenino... y en una curva lograrlo.
Porque lo curvo es como el universo...impredecible. Ojala!! Que este deseo interno llegue a muchos corazones: ¿será ésta la curva en donde nos encontraremos?